INICIO INSTITUCIONAL EL MUSEO NOTAS DE INTERÉS BIBLIOTECA SERVICIOS CONTACTO


BÚSQUEDA Y RESCATE EN LA CORDILLERA - NIEUPORT 28C1 DEL TENIENTE BENJAMÍN MATIENZO (1º PARTE)

Por el S.M. (R) Walter Marcelo Bentancor


El 4 de febrero de 1950 fueron localizados y rescatados los restos del avión Nieuport 28C1 con el cual el Teniente Benjamin Matienzo intentara el cruce de la Cordillera de los Andes el 28 de mayo de 1919. Los mismos son expuestos en el Museo Nacional de Aeronáutica.

“La cordillera se ha empeñado contra mí, pero yo llegaré a Santiago o me sepultaré en ella” (Tte. Benjamín Matienzo).

La madrugada del 28 de mayo de 1919 el Teniente Aviador Benjamín Matienzo partió en un aeroplano Nieuport de 165 HP (28C1 N6338) desde el campo de aviación “Los Tamarindos” en Mendoza intentando cruzar la cordillera en una escuadrilla de tres aviones donados por el gobierno francés.

Sus acompañantes, Teniente 1° Antonio Parodi y Capitán Pedro Zanni, que en el mismo empeño se había estrellado cerca de Punta de Vacas dos años antes, desistieron, uno por una falla de motor y otro en Uspallata. Aun así, el Tte. Matienzo continuó su vuelo solo con el objetivo puesto en vencer los Andes y llegar a Chile, sin embargo, no pudo lograrlo. Su cuerpo sin vida fue hallado el 18 de noviembre por una comisión de policías y civiles, cerca de las construcciones de la mina de cobre (Casa de Minas) detrás de una gran roca, exactamente en el sitio que después llevaría las placas y los homenajes.

El siguiente artículo narra la búsqueda y rescate de los restos de la aeronave del Teniente Benjamín Matienzo por iniciativa de tres suboficiales.

 

TTE BENJAMIN MATIENZO
Benjamín Matienzo nació el 9 abril de 1891 en San Miguel de Tucumán. En 1909 ingresó al Colegio Militar de la Nación para luego de su egreso, incorporarse como alumno en la Escuela Militar de Aviación de El Palomar. En 1917, recibió el brevet Nº 111 de piloto aviador del Aeroclub Argentino y en junio de 1918 Elpidio González, ministro de Guerra, le otorgó el título de aviador militar.

 

NACE UN PROPÓSITO

Enero de 1949. En el marco de un campamento Base de la Expedición “San Martín” al Aconcagua, integrada por personal del Ejército bajo auspicio de la Aeronáutica y al calor de un fogón, el entonces Suboficial Ayudante Víctor Manuel Bringas relataba historias referidas a su participación como miembro de exploraciones realizadas por la Agrupación de Montaña Cuyo, haciendo hincapié en la desaparición del avión Nieuport del Teniente del Ejército Nacional Benjamín Matienzo.

Así fue que nació el propósito de organizar una misión de rescate de los restos del avión que aún yacían en la cordillera de los andes. Para ello, se organizó un equipo que fue compuesto por los siguientes Suboficiales de la Aeronáutica Militar Argentina y del Ejército Argentino.

Suboficial Ayudante Manuel SVARS, quién revistaba en la Capital Federal y cuya situación sería empleada para las diversas gestiones administrativas antes las autoridades aeronáuticas.

Sargento Ayudante Víctor BRINGAS, perteneciente al Ejército Argentino, dada su experiencia en lo referente a la órbita de su especialidad, pues revistaba en la Sección de Exploradores Baqueanos de Montaña (Uspallata).

AVION NIEUPORT
Aun con insignias de nacionalidad francesa, el Nieuport 28 C.1 se apresta a realizar el vuelo con el Tte. Benjamín Matienzo a sus mandos. Lamentablemente, el joven piloto tucumano encontraría la muerte en el macizo andino. 28 de mayo de 1919.

 

GESTIONES Y PREPARATIVOS

Comenzado el año militar y durante su transcurso, cada uno de los protagonistas dentro de su esfera, se dedicaron a gestionar y a preparar los diversos aspectos a tenerse en cuenta por cuanto se debía pensar que la empresa requería armonizar detalles tales como:

1. Lograr interesar a los altos mandos en un tema al cual el tiempo había hecho perder actualidad e interés por considerarse agotadas las posibilidades de concretar el hallazgo.

2. Cómo primer paso, y luego de una minuciosa investigación por distintos organismos y otras fuentes de información, se localizó en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el sumario instruido acerca del suceso, el cual constaba de unas cuatrocientas fojas, conteniendo interesantes y valiosas informaciones de testigos, autoridades y personas de la época.

3. Entrevistas mantenidas con el señor Brigadier General (R) D. Antonio Parodi, integrante junto al Coronel D. Pedro Zanni, de la Escuadrilla que intentara la fabulosa hazaña del cruce de los Andes. Esta investigación y el análisis de los elementos de juicio consultados, conformó un panorama del suceso protagonizado por el Tte. Matienzo aquel 28 de mayo de 1919, todo lo expresado en este punto alentaba a los protagonistas a mantener esperanzas. El entonces Ministro de Aeronáutica, Brigadier D. César Ojeda, aunque no muy convencido de los argumentos expuestos, adhirió a la iniciativa.

4. Contando con el aval de la Fuerza Aérea se obtuvo también la colaboración de otras instituciones que posibilitaron la solución a los diversos aspectos que demandaba la empresa y que se detallan a continuación:

a. Por el Servicio de Informaciones de Aeronáutica; S.I.A. Desde este organismo se coordinó el operativo encaminándose todas sus gestiones y su consecuente materialización, que permitieron planificarlo integralmente. También proveyó equipo y material fotográfico.

b. Por la IV Brigada Aérea: El personal de Comunicaciones Expedicionario y el enlace radioeléctrico con el S.I.A. mediante su estación LUF avituallamiento, combustibles, equipos especiales y transporte automotor.

c. Por el Ejército: Personal de Baqueanos de Montaña, ganado, arneses, forraje y equipo de montaña, como así también alojamiento en las distintas Unidades a transitar.

d. Por el refugio Meteorológico del Cristo Redentor: Apoyo radio meteorológico y generosa dotación de leña para reaprovisionamiento del campamento.

e. Por la Oficina de Pronóstico del Aeropuerto Mendoza: Previsiones meteorológicas para la zona de actuación, dos veces diarias.

f. Por el Radio Club Argentino: Facilitación de un eficiente equipo transceptor móvil de 20 watts, adecuado a las exigencias del caso.

g. Por la Policía de la Provincia de Mendoza: Brindó en préstamo moto generadores portátiles para la carga de baterías.

SUBOFICIALES SVARS, FUNES Y BRINGAS
Los protagonistas de la hazaña en una foto de época. Cabo Primero Oscar Enrique Funes (primero a la derecha); Sargento Ayudante Victor Bringas (al medio) y Suboficial Auxiliar Manuel Svars.

 

DESARROLLO DE LA BÚSQUEDA Y RESCATE

En los primeros días del mes de enero se presenta en Mendoza el Suboficial Svars portando las cartas de presentación, autorizaciones y órdenes pertinentes al logro de los fines previos de apoyo logístico y de personal. A tal fin se hicieron los contactos correspondientes con las autoridades militares y de la provincia, obteniéndose los medios necesarios para la iniciación del operativo en forma exhaustiva, pues se transportó un botiquín integral, otro de carácter veterinario, un barómetro sensible, altímetro, etc.

En el transcurso de esos días, el Suboficial Bringas viajó a Campo de los Andes, con el propósito de seleccionar mulares en las unidades militares con asiento en esa región. Veinte animales de ese tipo fueron embarcados en camiones con los que se los transportó a la localidad de Las Cuevas, punto de partida de la columna montada.

La tarea de Bringas no solo recayó en la elección de los mulares. También tuvo la difícil tarea de seleccionar a los Soldados Conscriptos Clase 1920, quienes aceptaron en forma voluntaria integrar la comisión fuera de rutina, valorando aún más esta decisión el hecho de que ya se les había otorgado la baja del Ejército. Sus nombres:

Juan CALDERÓN (Laboulage)

Ángel LÓPEZ (Rivadavia, Mendoza)

Ceferino BIGLIA (H. Renancó)

Epifanio JOFRÉ (Mendoza)

Dionosio CARBALLO (Río IV)

Pilar URQUIZA (V. Dolores, Córdoba)

Benito TARDIVO (Río Seco, Córdoba)

Vale aclarar que el Cabo Rómulo MORENO, de caballería, se unió a la comisión el día 16 de enero con el mismo espíritu incondicional.

Todo lo relacionado al tema de las radiocomunicaciones, tema sumamente importante, fue solucionado por el entonces Cabo Mayor Oscar Enrique FUNES con la valiosa colaboración de un entusiasta especialista en comunicaciones en alta montaña, el Suboficial Principal Enrique LUQUEZ.

 

SE INICIA LA MARCHA

Con una voluminosa carga y utilizando un vehículo militar de gran carga, la comisión arribó al refugio militar Gral. Lamadrid, en Las Cuevas, el día 23 de enero de 1950.

Luego de tres horas de marcha, la columna avanzaba por la quebrada del Río de Las Cuevas, llegando al lugar indicado para instalar la base de operaciones, además de constituir el punto de partida de las actividades de reconocimiento del terreno en que se suponía, debería encontrarse el avión.

Dicho lugar era llamado por los montañistas como “El Monumento de Matienzo”, debido a que se trata de una gran roca a cuyo pie apareció recostado el cadáver del infortunado aviador, posiblemente a que buscó allí el abrigo nocturno que le proporcionó un descanso que para él fue definitivo. Varias placas recordatorias alusivas le dan especial apariencia al lugar.

La dirección de marcha se orientaba hacia el interior de la quebrada revisando ambos faldeos y sus accidentes, hasta rematar en el glaciar que da nacimiento al río homónimo. La búsqueda fue planificada realizando previamente un reconocimiento a caballo de toda su extensión para establecer sectores que se dividirían de acuerdo a sus características en cuanto a posibilidades de acceso y tiempo a emplear.

Mientras se realizaban los reconocimientos del terreno, otra parte del personal completaba la instalación del campamento en sus diversas faces (carpas alojamiento, depósitos, cocina, corral, radio estación, antenas, etc.).

A partir de entonces la campaña se desarrolló según los planes previstos; Portezuelo de las Lomas Coloradas, Rincón del Salto, Rincón del Medio, Cañada del Médano, Cañada de la Senda, Rincón Chico, Cañada Negra y, precisamente, Quebrada del Avión (lugar en el cuál fueron hallados los restos del Nieuport). Estos nombres fueron denominados por los integrantes de la comisión, a los cuales se le agregarían los conocidos como Paso de Contrabandistas, Quebrada del Rubio, Glaciar de las Cuevas, Pan de Azúcar, etc.

Varios fueron los momentos complicados durante la travesía. Algunos de ellos como el Portezuelo de las Lomas Coloradas insumieron hasta tres jornadas debido a sus numerosos rincones con acarreos de gran pendiente, visqueríos de muy difícil recorrido, debiendo soportarse a menudo desprendimientos de piedras relativamente peligrosos, a lo que se agrega la baja visibilidad por el mal tiempo reinante.

MARCHA COLUMNA
A lomo de mula, la columna de la expedición de rescate se moviliza en un terreno difícil. Objetivo: Los restos del avión del Tte. Matienzo.

 

 

FIN PRIMERA PARTE (CONTINUARÁ)

 

 

AUTOR: S.M. (R) WALTER MARCELO BENTANCOR.

Fuentes de Consultas: Testimonios escritos brindados por el Suboficial Mayor ® Manuel SVARS y Suboficial Mayor Oscar E. FUNES (Los mismos figuran con la jerarquía que ostentaban en el año 1969). Círculo de Suboficiales de la FAA.

FOTOGRAFÍA: N° 1. Archivo del Autor - N° 2. Vía Mg. Luis FURLAN (D.E.H.) - N° 3 y 4. Archivo Círculo de Suboficiales de la Fuerza Aérea Argentina.

DTO. INVESTIGACIONES HISTÓRICAS MNA - 23 FEBRERO- 2024

 

 

 

 Av. Eva Perón 2200 - Morón - Buenos Aires - Argentina

  (+54 11) 4697-9780

  5491176555291